«Tío Chechi», cuando un maestro se va
La partida del escritor y poeta don Julio César Cevallos Gonzales, conocido como el “Tío Chechi”, ha causado conmoción en la ciudad de Quillabamba, provincia de La Convención (Cusco). Sin duda un personaje entrañable.
El Tío Chechi falleció ayer producto de un mal de salud. A sus más de 90 años, nunca dejó de fomentar la lectura y la amistad en distintas generaciones de jóvenes y niños. Un aventurero de las letras desde su participación periodística en la revista Don Jaque allá por los años 60’s y 70’s, además de su otra pasión, ser educador.
Hoy sus restos son velados en el local de Sute La Convención, los familiares a pedido de la ciudadanía han decidido que sus restos sean enterrados en el Cementerio de Quillabamba, donde vivió la mayor parte de su vida.
Biografía (*)
El Tío Chechi fue hijo de Julio César Cevallos Carrasco y Valentina Gonzales. Nació en el Cusco un 31 de enero de 1926. Cursó estudios primarios y secundarios en el Colegio San Francisco del Cusco. Los estudios superiores los realizó en la Escuela Normal San Juan Bosco de Puno. Luego estudió teatro en el centro de estudios escénicos de los padres salesianos en Santiago de Chile.
Además de artista, el longevo maestro fue escritor de cuentos y novelas. Uno de sus libros, en tres tomos, se titula “Gente menuda: cuentos escolares del Tío Chechi”, con ediciones ya agotadas. Deja además tres novelas aún inéditas: “Desgarrando la noche”, “Wifala carajo” y “Coloquios en la plaza de armas”, aún en espera de ser editadas.
De vocación, maestro
Como maestro de educación primaria realizó sus primeros servicios en la escuela Romeritos del Cusco. En Quillabamba fue profesor en la escuela Simón Bolívar y en la escuela de Pintobamba. Cesó su labor de docente en el centro educativo San Francisco Javier (La Granja). También fue profesor en universidades e institutos de educación superior en Quillabamba.
En el Cusco, paralelamente a sus labores de docente, se desarrolló como periodista en la revista Don Jaque, muy popular en el Cusco de los años 60’s y 70’s, dirigido por su hermano, también profesor, periodista y artista, Jorge Cevallos Gonzales.
El Tío Chechi fue productor y director de nutridas funciones de teatro y títeres en el Cusco y Quillabamba, y es fundador de varios grupos de artes escénicas en ambas localidades.
Fuerte como un roble
Julio César Cevallos Gonzales, vivía desde los 20 años con un solo riñón el mismo que fue extirpado tras sufrir un lamentable accidente en una carretera de Antofagasta, Chile, cuando retornaba al país luego de estudiar artes escénicas para ejercer su labor de maestro.
Afirmaba que el secreto de su longevidad era tener siempre el contacto con la naturaleza. Sentir con sus pies descalzos las aguas del río sagrado de los Incas como del eterno verano de Quillabamba era unos de sus principales tesoros.
Todo ello añadido a una alimentación sana, rica en frutas y verduras de la zona. Otro de sus secretos es ser siempre jovial y bromista y de llevarse muy bien con la gente. “Soy fundamentalmente amigo del pueblo”, afirmaba el veterano artista y maestro de escuela.
*Texto de La República (Edición 6 de mayo del 2016).







